LOS LATIDOS DE MI CORAZON

Acostada en la cama, en el silencio de la noche solo se escuchan los latidos de mi corazón. Es un sonido que me atrapa, me dice que estoy viva y que esta maravillosa vida me da una nueva oportunidad.

Se me pasan mil pensamientos por la cabeza que necesito soltar y contar al mundo, así que mientras en una mano sostengo mi corazón con la otra empiezo a escribir con el alma en el cuaderno de mi vida.

Hoy no quiero escribir sobre cosas tristes, hoy sólo quiero hacerlo sobre lo que me hace sentir bien y consigue hacerme sonreir. Hoy quiero hablar de los sentimientos que afloran desde lo más profundo de mi ser, esos que hacen que mi corazón lata con fuerza y emoción.

A mi cabeza vienen recuerdos de aquellas navidades en las que nos reuníamos toda la familia alrededor de una mesa enorme llena de adornos, y en la que no faltaban las sonrisas y las muestras de cariño. Navidades especiales en las que jugaba y bailaba sin parar junto a mis hermanas y primos. Navidades en las que estábamos todos y en las que reinaba la emoción. “Que recuerdos más bonitos”.

Pasaron los años, fuimos creciendo y aunque cada uno empezó a formar su propia familia, la unión que sentíamos por aquel entonces continúa a día de hoy. Seguimos siendo una piña en la que nos apoyamos los unos a los otros y puedo decir bien alto, que tengo la gran suerte de pertenecer a una gran y bonita familia.

También me vienen aquellos recuerdos a la mente en los que siendo tan solo una niña de ocho años tuve que ejercer de madre de mis hermanas pequeñas, mientras que a su vez luchaba por no perder mi inocencia.

Fue una época dura, ya que llevaba una casa y tenía que cumplir con las obligaciones que ello conllevaba mientras veía como la única preocupación de mis amigos era la de elegir el siguiente juego. Un juego en el que yo tendría que participar, porque a esa edad esos son los únicos problemas que debería tener.

Pero a pesar de todo no me lamento por ello. Sé que por circunstancias de la vida mis padres no tuvieron más remedio que hacerlo así. Lo bueno, que de esa experiencia saqué algo único, una unión muy especial con mis hermanas. Eso nos hizo inseparables y a día de hoy son muchos los momentos en los que entre risas recordamos cientos de anécdotas vividas.

Todo aquello me hizo crecer como persona, me enseñó a valorar mucho más las pequeñas cosas que me rodean y sobre todo a ser feliz con lo poco que pueda tener.

Un enorme beso a todos.

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2 comentarios sobre “LOS LATIDOS DE MI CORAZON

  1. Siempre fuiste un ejemplo para mi y nunca dejaras de serlo…
    Cuidaste de nosotras mejor que de ti misma y te estaré eternamente agradecida….
    Muchísimos recuerdos son los que me vienen a la mente junto a ti y por ti,porque hiciste de nuestra infancia la mejor sin duda….
    Eres maravillosa y te quiero más que a una hermana y a una madre a la vez…
    No me faltes nunca,a Dios se lo pido.

    Le gusta a 1 persona

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